El dibujo que véis a la izquierda es una absoluta primicia que, con su proverbial generosidad, me ha mandado Isidre antes de que lo vea nadie. Es el primero de una serie de cuatro, de temática seguntina, que está realizando en formato postal, DIN A4 y marcapáginas. Sería una suerte que los pudiéramos ver en el encuentro.
Por otra parte os cuento que tengo testimonio gráfico -Marcelo sujetándolo con una mano y con la otra un puro así de grande- de que el libro ya se puede tocar, ojear y hojear. ¡Está hecho! Y doy fe de ha quedado precioso. Pero os vais a quedar con las ganas porque no lo pienso colgar en el blog. Esto es lo que hay.
Y lo que hay es que no me canso de dar gracias a distro y siniestro. A saber:
A Isidre, que nos cedio su dibujo desinteresadamente y sin conocernos de nada.
A Marcelo, que se ofreció para diseñar la portada y maquetarlo y ha hecho un diseño espectacular y ha trabajado como un negro en un tiempo record para que el libro esté listo en Sigüenza. También desinteresadamente.
Al Ayuntamiento de Sigüenza y, en concreto a Sonsoles, su concejala de Cultura, por su apoyo y por cedernos el local y hacernos los carteles.
A todos los que habéis contribuido con vuestro pronto pago a que la antología se haya podido realizar, porque esa tal Ana Montojo es una modesta funcionaria, nivel 22, cuyo salario todo el mundo puede ver en el Boletín Oficial del Estado -al que se le ha aplicado un recorte del 4%, a mayor gloria de esos entes etéreos que llaman Los Mercados y/o la Prima de Riesgo- y del que hubiera sido imposible distraer 772,32 € y seguir comiendo dos veces al día. Aun así, esta mañana se ha transferido a la imprenta el segundo pago de 386,16 €, para lo cual ha sido necesario regar la cuenta con 60 €, pues había un saldo de 330. Yo comprendo que hablar de dinero es una ordinariez, pero esto también es lo que hay.
A quien organice el próximo encuentro y, de paso, la próxima antología, le brindo la idea de Marcelo de dividir previamente el presupuesto entre todos los participantes a partes iguales, con derecho a un ejemplar; y luego poner un precio simbólico de 1€ por cada ejemplar añadido que se quiera. Y con lo que se recaude, hacer frente a cualquier gasto extra que surja durante el Encuentro o guardarlo para el siguiente. Me parece la forma más justa de repartir gastos. En este caso hubiéramos tocado a unos 15 € por barba, aparte de los ejemplares que quisiera cada uno. Pero bueno, era la primera vez, no teníamos datos de cuántos ejemplares sería necesario encargar y así era difícil que nos dieran un presupuesto. Se ha hecho lo mejor que se ha podido y la experiencia servirá para el futuro.
Y, bueno, eso, que a mandar. Que ya falta ná.
Besos a repartir.





